viernes, 17 de abril de 2009

El llanto de la chinchilla

En breve os pondré los cuidados minimos que debemos tener con la chinchilla, este pequeño roedor de pelo suave, muy perseguido precisamente por su suave piel.

Hacen un ruido peculiar "Uih...Uih...Uih...Uih", sobre este ruido existe una leyenda que os la voy a reflejar.

"Una oscura mañana de Julio, muy temprano, una madre y sus dos hijos caminaban hacia el colegio. Cuando cruzaron la Quebrada Las Gredas escucharon el suave lamento de un animal en la cercanía "Uih...Uih...Uih...Uih..." Los niños miraron a su madre y le preguntaron, "Mamá que animalito se queja con tanto lamento?" Ella se arrodilló y les explicó a sus queridos hijos que ese animalito era una chinchilla... y la continuo contándoles...
"Hace bastante tiempo que las chinchillas abundaban y jugaban en estas mismas laderas. Ellas corrían y saltaban felices y comían las semillas del carbonillo. Después empezó la tristeza... Gente de otras tierras vino a estos lugares. Ellos conocieron a las pequeñas chinchillas y se dieron cuenta de que su piel tenía una suavidad como ninguna otra conocida. La voz se corrió por todas partes y llegó a todos los rincones del mundo y la gente empezó a desear abrigos hechos con las pieles de chinchilla. Entonces, desde tierras remotas, llegaron tramperos a cazarlas. Ellos instalaban trampas debajo de los cardones, donde las chinchillas tenían sus madrigueras.
Una mañana temprano una familia de chinchillas salió a beber el rocío de la mañana y... ¡bang! Una chinchillita hembra fue aplastada por una de las trampas de piedra y murió inmediatamente. Sus parientes lloraron desesperadamente... Uih... "Uih... Uih... Uih... Uih..."
Desde ese día las chinchillas lloran al amanecer para recordarnos que tenemos que cuidarlas y proteger a las últimas chinchillas que quedan sobre la tierra.
Debéis evitar que la gente haga daño a nuestras chinchillas. Todos debemos protegerlas. Si las protegéis algún día vuestros hijos podrán ver a las pequeñas chinchillitas y sus familias bebiendo el rocío de la mañana y ellas nunca más volverán a llorar de madrugada".


Este pequeño cuento explica porque las chinchillas lloran. Ni etólogos, ni veterinarios, ni biólogos han encontrado otra explicación a los llantos de las chinchillas, quizás el cuento sea real y las chinchillas lloren de tristeza por sus compañeras asesinadas a manos de humanos bárbaros, por como se las ha tratado a lo largo de los años y de como la codicia de las personas las ha llevado hasta el borde de la extinción. Si yo fuera una chinchillas también lloraría... ¿Y tu?

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