jueves, 6 de julio de 2017

Viajar con gatos: ¿cómo evitar que se estresen en el coche en vacaciones?

      Durante las vacaciones es habitual viajar con gatos, cuando el destino nos va a permitir tenerlos con nosotros.
  ¿El propietario va a desplazar a su gato durante las vacaciones? Al gato, debido a su apego al territo­rio y a los elementos e individuos que le pertene­cen, los traslados y las alteraciones en su espacio le hacen perder la seguridad y sufrir estrés.
   Teniendo en cuenta esta premisa, puedes supo­ner lo que significará para un gato quedarse en una residencia felina si no está habituado desde muy pequeño. Aun así, el estrés será patente, aunque quizá no manifieste signos externos en ese momento. Por ello es fundamental reco­mendar el uso de la feromona facial felina (en difusor si la habitación tiene enchufe o spray rociado) y de nutracéuticos para hacerle la estancia lo menos estresante posible. Además, llevar sus propias cosas, su comida, evitar que esté con otros gatos y que los vea o los escuche serían puntos de obligado cumplimiento. Si el personal de la residencia pudiera jugar con él un rato todos los días sería muy beneficioso. En la habitación o jaula deberá disponer de lugares donde subir, varios puntos de comida y agua dispersos, sitios para esconderse, juguetes simuladores de caza y un arenero lo suficiente­mente grande con su arena habitual.


   Si se trata de una residencia canina y felina, ambas especies deberían permanecer en zonas separadas y que no estén comunicadas, para evitar a los gatos el estrés que supone ver a los perros y escuchar sus ladridos.
   Si esta posibilidad no es viable, una buena opción consiste en recomendarles que lo lleven a casa de un familiar o amigo. Si se le habitúa a ello desde muy pequeño puede que tolere el cambio con bajo estrés. Por supuesto, como en el caso ante­rior, se deben usar feromonas de familiaridad.
   La mejor opción sin duda para un gato es que alguien cuide de él en su propio hogar, per­maneciendo allí o acudiendo a diario para los cuidados básicos. Aun así, se deben usar fero­monas, ya que la ausencia de su dueño le cau­sará estrés.
         El gato y el coche
   Para viajar en coche primero hay que habituar al gato al transportín y al coche. Si el gato ya tiene asociado el coche como un lugar negativo que le produce sensaciones desagradables (mareo, ansiedad) deberán seguir un tratamiento espe­cífico prescrito por un etólogo, basado en técni­cas de modificación de conducta y ayudado por feromonoterapia y nutracéuticos.
   En la habituación primero se deja contactar al gato con el transportín y se asocia con experien­cias agradables (comida o juego) en su casa. Las feromonas rociadas dentro le ayudarán. Se colocará la comida fuera del transportín con este abierto. Una vez se haya acostumbrado se colocará la comida dentro y se dejará abierto. El paso siguiente sería ir cerrando poco a poco la puerta por periodos cada vez más largos y luego moverlo por la casa como si lo transportaran realmente. Por último, deberán trasladar este procedimiento al coche, rociando los asientos previamente con feromonas y desplazándolo poco a poco mientras el gato esté cómodo.
   Las feromonas ayudarán también a la adapta­ción al nuevo entorno, sobre todo en el caso de gatos con menos capacidad de adaptación. Cuando lleguen, deben dejar que el gato explore el entorno a su ritmo, muy poco a poco, comen­zando por una habitación cerrada donde colo­carán todas sus cosas, manteniendo las puertas y ventanas cerradas.
Y como siempre, si quieres asesorar mejor a tus clientes o el gato tiene algún problema aso­ciado a estas experiencias, remítelos a tu etó­logo veterinario.
    Extraído de: Rosana Álvarez Bueno, Las vacaciones con el gato,

lunes, 29 de mayo de 2017

Los perros se "contagian" de los estados emocionales de sus dueños

  Si tú eres una persona ansiosa, pesimista o agresiva transmitirás esto a tu perro y se contagiará. Y si tu eres una persona relajada y sociable, lo más seguro es que tu perro también lo sea. Y, en menor medida, viceversa, puesto que los canes que son relajados logran transmitir esa calma a sus humanos. Es el resumen express del estudio sobre el estrés que han llevado a cabo Iris Schöberl y otros investigadores de la Universidad de Vienna. 

Está claro desde hace mucho que los perros son capaces de captar y de interpretar las emociones humanas. 


Lo que ahora nos dice la ciencia es cómo esas emociones les influyen, sobre todo cuando son las de sus dueños.

Otra razón más para tratar de evitar el estrés y los enfados en la vida cotidiana porque, sin querer, queriendo, estarás trasladando todos tus malos humos a tu perro.

132 parejas humanos-perro han participado en este estudio que buscaba analizar cómo unos y otros afrontan el estrés y cómo el talante de cada miembro de ese binomio influye sobre el otro.

Se buscó la variedad en las parejas perri-humanas por lo que había 35 mujeres con perras, 35 hombres con perros, 31 mujeres con perros y 31 hombres con perras. 

Todos ellos tuvieron que pasar diferentes pruebas "sociales" en el laboratorio (viendo cómo reaccionaban a situaciones novedosas de diversa índole, viendo cómo se comportaban al ser separados, también durante momentos de juego y en instantes que podían ser percibidos como de peligro). Se medía sus niveles de  cortisol (la hormona del estrés) así como su frecuencia cardíaca antes y después de cada una de ellas. 

Además, todas las personas que participaron en el estudio completaron unos exhaustivos cuestionarios sobre su personalidad, la personalidad de su can y su relación.

De todo ello se desprende algo que muchos ya intuyen: sí, tu perro se contagia de tus estados de ánimo. Y viceversa.

Los perros son sensibles a los estados emocionales de sus y por eso es posible el contagio emocional. Por lo tanto, los perros pueden reflejar la ansiedad y las expectativas negativas de sus dueños. 

Los dueños de perro que son menos sensibles a las necesidades de su perro son los que tienen perros menos equilibrados, son perros más estresados. 

Los investigadores comprobaron que cuando los humanos se muestran pesimistas o neuróticos sus perros gestionan peor las situaciones de estrés. Es como si la negatividad de sus dueños trasladara a los perros la sensación de que el mundo es más peligroso y por lo tanto se vuelven más reactivos.

"Nuestros resultados confirman resultados anteriores que la relación del propietario con otros seres humanos se refleja en la relación propietario-perro. Los estilos de interacción relacionados con el apego, como la búsqueda de contactos, se muestran en las interacciones con el perro de la misma manera que se espera que estén en interacción con los seres humanos. Por lo tanto, la representación de la unión con el cuidador humano primario también puede transferirse a la variabilidad del cortisol del perro."

La influencia mutua queda demostrada, siendo más importante el papel del humano. Es decir los perros sin duda ayudan a gestionar mejor las situaciones de estrés pero siempre influye más el hombre sobre el can. 

Fuente: sr perro

sábado, 27 de mayo de 2017

La Torsión Gastrica en el perro

La torsión gástrica en perros es un síndrome típico de razas grandes (pastor alemán, gran danés, schnauzer gigante, San Bernardo, dobermann, etc.) en el que existe una importante dilatación y torsión del estómago, consecuencia de la acumulación de gases, alimentos o líquidos.
Los ligamentos del estómago no pueden soportar la dilatación estomacal, haciendo que el estómago se tuerza sobre su eje. En condiciones normales, el estómago del perro vacía su contenido por sus propios mecanismos fisiológicos pero, en este caso, el animal no puede descargar el contenido y el estómago se empieza a dilatar. Como consecuencia, el perro intenta vomitar para expulsar el contenido del estómago y este acaba girando sobre sí mismo, obstruyendo completamente los orificios que lo conectan con el esófago y el intestino. Al provocarse la torsión, las arterias, venas y vasos sanguíneos del aparato digestivo se comprimen y, por ende, se interrumpe de la circulación sanguínea y algunos órganos dejan de funcionar. Es una enfermedad grave que si no se trata a tiempo puede provocar la muerte del animal.

Causas de la torsión gástrica en perros

Aunque la torsión gástrica se puede dar en cualquier raza, son las más grandes las que tienen más predisposición, como el gran danés, y también aquellas con el pecho profundo, como el braco de Weimar, el caniche mediano o el boxer.
Las causas que originan este problema son las siguientes:
  • Gran ingesta de comida o líquidosel animal ingiere mucha comida o líquidos de forma rápida, y después de realizar ejercicio físico. Es típico de perros jóvenes de raza grande. En perros viejos se suele dar por una acumulación de aire que no puede ser evacuada de forma fisiológica.
  • Estrés: puede darse en perros que fácilmente se estresen debido a cambios en su rutina, apareamientos, excitación excesiva, etc.
  • Pariente con historial de vólvulo gástrico.

  • Síntomas de la torsión gástrica en perros
  • Puesto que esta enfermedad puede ocurrirle a cualquier perro y debe ser atendida inmediatamente, es bueno conocer los síntomas para poder reaccionar a tiempo. De esta forma, las señales más comunes que indican que un can puede estar sufriendo una dilatación del estómago o torsión gástrica son:
    • Intentos de vómito fallidos y náuseas: el animal intenta vomitar pero no lo consigue realmente.
    • Ansiedad e inquietud: el perro se mueve constantemente y se muestra inquieto.
    • Salivación abundante.
    • Abdomen dilatado: se observa una dilatación del abdomen. Se escucha un sonido timpánico al percutir el abdomen.
    • Dificultad para respirar.
    Si tu perro presenta alguno de estos síntomas debes llevarlo inmediatamente al veterinario, ya que podría estar sufriendo un episodio de dilatación y torsión gástrica.

    Diagnóstico

    El veterinario hace el diagnóstico de torsión o dilatación gástrica en función de los síntomas clínicos que presenta el perro y algunas características adicionales. La raza y la historia del perro pueden apoyar el diagnóstico, ya que, como comentamos en apartados anteriores, esta enfermedad es más frecuente en algunas razas de perros y en perros que la han sufrido anteriormente.
    También se suelen hacer radiografías para confirmar este diagnóstico. La radiografía permite ver con claridad si el estómago está distendido o no. Además, si el estómago se ha girado, el píloro (orificio que conecta el estómago con el intestino) se observa desplazado con respecto a su posición normal.

    Tratamiento

    No existen remedios caseros o trucos que poder aplicar. Ante la torsión gástrica del perro se debe ir al veterinario de forma inmediata, ya que se trata de una urgencia en la que se pone en juego la vida del animal.
    Procura manejarlo con cuidado hasta llegar a tu veterinario de confianza así como tratar de impedir que se mueva mucho. Una vez allí, el veterinario sedará al animal y le administrará fluidos y antibióticos por vía intravenosa. Se procederá a extraer el contenido del estómago mediante una sonda orogástrica a través de la boca, se descomprimirá el estómago y se hará un lavado gástrico. En caso de no ser posible utilizar la sonda, se trocarizará el estómago, es decir, se perforará la pared abdominal con una broca o aguja. Finalmente se hará una cirugía, en la cual se fijará el estómago a la pared costal (gastropexia), para reducir el riesgo de otra torsión gástrica en el perro.
    El pronóstico varía según la gravedad de la enfermedad. Cuando la dilatación y torsión se trata en etapas tempranas, el pronóstico suele ser favorable. Sin embargo, si ha empezado a ocurrir necrosis, la tasa de mortalidad es alta incluso después de la cirugía. Los perros que superan las 48 horas posteriores a la operación suelen tener muy buenas probabilidades de sobrevivir. Por ello, es imprescindible acudir a un centro médico veterinario lo antes posible, de no hacerlo tu mascota podría morir en pocas horas.

    Prevención

    Especialmente en verano es muy importante estar prevenido e informado para evitar una posible dilatación y torsión gástrica en el perro. A continuación te damos algunos consejos:
    • Se trata  de evitar que nuestra mascota ingiera grandes cantidades de comida. El objetivo es repartir el alimento a lo largo del día, en dos o tres raciones más pequeñas en lugar de una más grande.
    •  Evitar que beba mucha agua de forma seguida, sobre todo después de la comida.
    • Restringir el ejercicio físico: se ha de evitar que el perro haga mucha actividad física antes y después de la comida, dejando 2 horas de margen.
    • No proporcionar alimentos a última hora de la noche.
    • No estresar al animal mientras come: se debe dejar al can que coma tranquilo y no se estrese.
     Fuente: Experto Animal



miércoles, 10 de mayo de 2017

Declaración Universal de los Derechos de los Animales

I
Todos los animales nacen iguales ante la vida y tienen los mismos derechos a la existencia.
II

Todo animal tiene derecho al respeto.

El hombre no puede atribuirse el derecho de exterminar a otros animales o de explotarlos violando ese derecho. Tiene la obligación de poner sus conocimientos al servicio de los animales.

Todos los animales tienen derecho a la atención, a los cuidados y a la protección del hombre.
III

Ningún animal será sometido a malos tratos ni a actos crueles.

Si es necesaria la muerte de un animal, ésta debe ser instantánea, indolora y no generadora de angustia.
IV

Todo animal perteneciente a una especie salvaje, tiene derecho a vivir libre en su propio ambiente natural, y a reproducirse.

Toda privación de libertad, incluso aquella que tenga fines educativos, es contraria a este derecho.
V

Todo animal perteneciente a una especie que viva tradicionalmente en el entorno del hombre, tiene derecho a vivir y crecer al ritmo y en las condiciones de vida y de libertad que sean propias de su especie.

Toda modificación de dicho ritmo o dichas condiciones que fuera impuesta por el hombre con fines mercantiles, es contraria a dicho derecho.
VI

Todo animal que el hombre ha escogido como compañero, tiene derecho a que la duración de su vida sea conforme a su longevidad natural.

El abandono de un animal es un acto cruel y degradante.
VII

Todo animal de trabajo tiene derecho a una limitación razonable del tiempo e intensidad del trabajo, una alimentación reparadora y reposo.
VIII

La experimentación animal que implique un sufrimiento físico o psicológico es incompatible con los derechos del animal, tanto si se trata de experimentos médicos, científicos, comerciales, como toda otra forma de experimentación.
IX

Cuando un animal es criado para la alimentación debe ser nutrido, instalado y transportado, así como sacrificado, sin que de ello resulte para él motivo de ansiedad o dolor.
X

Ningún animal debe ser explotado para esparcimiento del hombre.

Las exhibiciones de animales y los espectáculos que se sirvan de animales son incompatibles con la dignidad del animal.
XI

Todo acto que implique la muerte de un animal sin necesidad es un biocidio, es decir, un crimen contra la vida.
XII

Todo acto que implique la muerte de un gran número de animales salvajes es un genocidio, es decir, un crimen contra la especie.

La contaminación y la destrucción del ambiente natural conducen al genocidio.
XIII

Un animal muerto debe ser tratado con respeto.

Las escenas de violencia en las cuales los animales son víctimas, deben ser prohibidas en el cine y en la televisión, salvo si ellas tienen como fin el dar muestra de los atentados contra los derechos del animal.
XIV

Los organismos de protección y salvaguarda de los animales, deben ser representados a nivel gubernamental.

Los derechos del animal deben ser defendidos por la Ley, como lo son los derechos del hombre.

lunes, 1 de mayo de 2017

Mi perro tose mucho

Es a los perros lo que la gripe a los humanos. Con el cambio de temperaturas de las últimas semanas, las clínicas veterinarias están recibiendo estos días un goteo constante de mascotas aquejadas de la denominada «tos de la perrera». Y es que el síntoma principal de esta patología es una tos muy fuerte, tanto que parece que el perro se está ahogando.

Esta enfermedad, popularmente conocida como «tos perruna» se está dejando sentir estas semanas con especial intensidad.  Los  propietarios acuden alarmados porque la tos es muy escandalosa».


Aunque esta dolencia no se contagia de los perros a los humanos, sí es muy fácil de transmitir entre los canes por contacto directo, por lo que es muy común que esta enfermedad se dé en sitios donde hay muchos perros hacinados, como perreras o residencias caninas, ya que surge en forma de brotes provocados por bacterias y virus respiratorios. De hecho, «en algunos hoteles de mascotas es obligatorio llevar al perro vacunado frente a esta enfermedad», aconsejan los veterinarios.

Curados en cuatro días

La «tos de las perreras» es una infección de las vías respiratorias altas, en concreto de la laringe y la tráquea. En principio esta dolencia transcurre sin mayores complicaciones, «pero si no se trata a tiempo se puede complicar y derivar en problemas de pulmón», explican.

La enfermedad puede ser también grave en el caso de perros mayores o inmunodeprimidos. El tratamiento más habitual de esta enfermedad «es con antiinflamatorios y antibióticos» y la clave «es detectarla cuanto antes para que su evolución sea lo más corta posible», aseguran. Y es que los perros aquejados de esta enfermedad y tratados a tiempo pueden estar curados en cuatro días. Si se deja pasar demasiado tiempo, la enfermedad puede prolongarse hasta dos semanas.

Fuente: diario se Murcia

sábado, 29 de abril de 2017

Leishmania: síntomas, prevención y tratamiento

La leishmania o leishmaniosis es una enfermedad muy agresiva que afecta especialmente a los perros, pero que también puede darse en gatos e incluso en humanos. 

Estar bien informado es básico para una correcta prevención. Por eso hoy te respondemos todas las dudas sobre la leishmaniosis en perros.

¿Cómo se contagia la leishmania?


La leishmania es una enfermedad transmitida por un mosquito(Plhebotomus o flebotomo) y provocada por un parásito microscópico (Leishmania spp).

La leishmania no se contagia por el contacto directo entre individuos de la misma especie, sino que es necesario que haya un intermediario de otra especie. En este caso, el mosquito. 

¿Hay perros más sensibles a la leishmania?

La enfermedad es especialmente frecuente en perros de algunas razas como el Pastor Alemán y muy rara en razas como el Podenco, que parece ser prácticamente inmune. La sensibilidad depende del tipo de inmunidad que desarrolle el animal. La probabilidad de que un animal se infecte también depende de la exposición al mosquito y la enfermedad. Es más común en animales que pasan la noche fuera de casa.

Síntomas de leishmania

Si vives en una zona de mayor prevalencia de leishmaniosis, es normal que tu veterinario quiera comprobar si tu perro está enfermo o no.


Los síntomas pueden ser desde ninguno hasta diarreas, artritis, problemas oculares, problemas renales (con o sin síntomas), sangrado nasal o problemas cutáneos (de leves a muy graves). Si tu perro tiene la nariz reseca y nada más, puede ser que tu veterinario quiera comprobar si está infectado, ya es uno de los primeros síntomas de esta enfermedad.

Diagnóstico de la leishmania

El diagnóstico es tremendamente complicado. Podemos tener animales infectados y con la enfermedad que den negativo a las pruebas porque la enfermedad está localizada en una zona aislada, por ejemplo, el ojo. Hay animales que tienen muchos anticuerpos, pero tienen una enfermedad mucho menos severa que otros que casi no tienen anticuerpos.

  • Las pruebas más comunes son los test rápidos, que son muy económicos y tardan unos minutos, pero con bastante frecuencia pueden dar un resultado negativo en animales enfermos (falso negativo).

  • Otra prueba muy utilizada se llama IFI. Se suele enviar a laboratorio en los positivos a test rápidos o en negativos sospechosos, para decidir qué tratamiento debemos dar. Es muy difícil interpretar los resultados y decidir el tratamiento. En ocasiones se piden también análisis completos para asegurarse del estado del riñón o del sistema inmunitario. El IFI es más caro que los tests rápidos, pero aporta mucha más información (no sólo nos dice si/no, sino que nos indica cuánto).

  • La siguiente prueba más utilizada es el PCR. A diferencia de las anteriores, busca al patógeno (la leishmania en sí) y no los anticuerpos. Es más cara, puede detectar a animales portadores que no han desarrollado la enfermedad y nos sirve para evaluar casos difíciles en los que las otras pruebas salen negativas. Lo malo que tiene es que es tan sensible que puede encontrar la leishmania en animales que probablemente nunca vayan a desarrollar la enfermedad.

  • Hay otras pruebas como los raspados conjuntivales, o punciones ganglionares o medulares. Son menos habituales, pero son la manera más fideligna de saber si el animal padece leishmania.

Prevención y tratamiento de la leishmania

Si detectamos la enfermedad cuando el animal aún no tienen síntomas, es mucho más fácil que se cure. Puede bastar con un tratamiento estimulante de la inmunidad. Cuando ya están enfermos es más difícil, ya que al afectar la enfermedad al riñón no podemos utilizar los mejores tratamientos, para no dañarlo más.

Por eso, lo principal, es prevenir correctamente para evitar llegar a esa situación:

  • Usa pipetas repelentes. Tratan contra pulgas y garrapatas y son repelentes del mosquito de la leishmania. No todas sirven contra el mosquito, consulta con tu veterinario. Suelen durar 3-4 semanas.

  • Usa collar antiparasitario. De nuevo, no todos son eficaces, la duración de la efectividad varía según el collar del que se trate.

  • Usa collar y pipetas combinados en zonas y fechas de alto riesgo. No siempre es necesario, pero en ocasiones sí es recomendable.

  • Estimulantes de la inmunidad para perros sanos en zonas de alto riesgo o perros infectados que no tienen ningún síntoma.

  • Vacunación.

  • La detección precoz es fundamental. Nos puede permitir tratar antes de que la enfermedad se desarrolle o en fases menos avanzadas.

    Fuente:barbiku

miércoles, 26 de abril de 2017

Envejecimiento cerebral canino - Síntomas y causas



Como en todos los seres vivos, el tejido cerebral de los perros sufre un deterioro o envejecimiento con el paso de los años. Los perros en edad avanzada serán las principales víctimas de la enfermedad. 
El envejecimiento cerebral canino - 
Los síntomas y causas para que podamos reconocerlo en sus inicios y poder ayudar a nuestro perro en sus últimos años a nuestro lado. Podemos brindarle una buena calidad de vida si estamos atentos.
ECC o Envejecimiento cerebral canino
Consiste en un desorden neurodegenerativo que afecta a perros mayores de 8 años de edad, en su mayoría, provocando alteraciones en sus funciones cerebrales. Al margen de la propia vejez podemos observar la pérdida de las capacidades neuronales debido a un deterioro progresivo donde veremos diferentes signos:
memoria, aprendizaje, conciencia y percepción pueden verse alterados.

Cambios de actividad 
Es frecuente observar modificaciones en el comportamiento de los perros afectados por el síndrome de disfunción cognitiva: podemos observar a nuestro perro caminando sin rumbo en la casa, o vocalizando sin razón.
También podemos verlo con la mirada fija en el vacío o notar una curiosidad disminuida, falta de reacciones a los estímulos exteriores, o incluso notar que nuestro perro es apático, que ya no se limpia. Otro comportamiento notado por propietarios de perros con Alzheimer es el lamido excesivo de objetos o de los mismos propietarios por el perro.
Modificación del apetito
Según los casos, los perros que padecen Alzheimer pueden tener el apetito disminuido o aumentado. También pueden presentar cambios de costumbres alimentarios, y ponerse a comer objetos.
Es muy importante prestar atención en este aspecto pues debemos asegurarnos que nuestro perro se alimenta. Para ello le indicaremos dónde se encuentra la comida e incluso en determinados casos debemos esperar y asegurarnos que come como es debido.
Sueño perturbado
Los periodos de sueño aumentan en el perro que sufre Alzheimer, y el sueño durante la noche es de mala calidad. Al verse alterado el ciclo del sueño, el perro se despertará con frecuencia por la noche y dormirá durante el día para compensar. A veces cuando se despierta por la noche puede ladrar sin razón.

Modificación de las interacciones sociales
Los perros con Alzheimer pierden el interés en sus propietarios, ya no se muestran contentos cuando llegamos a casa o cuando los acariciamos, no buscan atención y no parecen interesarle los mimos, mientras que en otros momentos pide atención constante de forma excesiva.
Es frecuente que estos perros dejen de jugar con el propietario y con sus juguetes. Pueden olvidar la jerarquía establecida en la familia, e incluso no reconocer a sus dueños, no ser receptivos al llamarlos, y a veces su agresividad hacia otros perros puede aumentar.
Desorientación
Un perro que sufre de Alzheimer pierde el sentido de la orientación y puede perderse en lugares que antes le eran familiares y solía conocer bien, tanto dentro como fuera de la casa. Puede quedarse bloqueado en un rincón o ante un obstáculo en vez de pasar al lado.
Nuestro perro podría tener dificultades para encontrar las puertas, o se queda esperando delante de las puertas equivocadas para ir afuera. Camina sin objetivo y parece perdido dentro de un espacio familiar.

Pérdida de su educación
Podríamos sospechar que nuestro perro anciano padece Alzheimer si ya no responde a órdenes antes conocidos, o si le cuesta aprender nuevos trucos. Con frecuencia pueden olvidar costumbres como orinar y hacer sus necesidades fuera, e incluso puede salir afuera y luego entrar y orinar dentro de la casa. En este último caso es importante comprobar que no se trate de alguna otra enfermedad relacionada con la vejez.
Qué debes hacer si tu perro sufre Alzheimer
Si sospechas que tu perro pueda estar padeciendo Alzheimer debes acudir al veterinario para que confirme el diagnostico y te ofrezca consejos y recomendaciones para tu caso concreto. Por lo general debemos ayudar a nuestro perro en todo momento, especialmente vigilaremos a que se alimente, se encuentre cómodo dentro del hogar y jamás debemos dejarle suelto en el parque u otros lugares: es muy importante prevenir un posible extravío.
Igualmente debemos procurarle cariño y atenciones, aunque no nos reconozca muy positivamente, intentar transmitirle seguridad y estimularle para el juego. 
Fuente: Olympe Jeangorges en experto animal